
Primero de todo se fueron a la posada del Cordero Rojo, allí estaba el sirviente de Heimdallr y, para sorpresa de todos, Paul. El soldado tullido había sobrevivido gracias a su innerente resistencia y gracias a los soldados de Hardestadt, lo sanaron y lo llevaron a la taberna muy malherido.
Eneas, agradecido de su sacrificio, quiso ir a hablar con Paul a parte. Roderigo les había contado las capacidades especiales de la Vitae y conocía que si se la daba a Paul éste sanaría todas sus heridas. Pero no solo hizo eso, vio que Paul era un hombre valeroso y fiel a sus principios y le ofreció servirle a él, la Vitae le daría la fuerza suficiente para poder luchar contra otros vampiros ya que Eneas reconocía en los chupasangres un mal que no se podía permitir existir. Así Paul se convirtió en ghoul de Eneas, intentando animar a su decaído señor, pues la salvación se puede conseguir siempre y nunca está más allá.
Seguidamente fueron a las ruinas de la Mansión Giovanni, allí Eneas recuperó su laud y Heimdallr, haciendo gala otra vez de su moral, junto con su sirviente empezaron a coger todas las cosas de valor que pudieron, por otro lado Nicoleta se centró en la búsqueda de libros, encontró un par de valiosos manuscritos eclesiásticos.
Pero un detalle llamó la atención de la cuadrilla: cuando fueron a enterrar sus compañeros invitados faltaba un cadáver, el de Marianna, la cena de Claudius Giovanni. Consiguió huir?
Una vez revisada toda la mansión volvieron al carro, y se dirigieron a buscar a sus sires...
Durante el viaje fueron asaltados por un grupo de rateros, Eneas se dejó atravesar por una espada sólo para ver qué ocurría: los poderes de la Sangre le hicieron levantar casi al momento sin herida ninguna, derrotarlos fue muy senzillo. Pero podría haber no sido así: se les indicó que el asalto lo hicieran con fuego y estacas pero al no haber sido pagados con antelación lo hicieron como quisieron, el fuego podría haber llamado la atención. Quién había contratado a los rateros para el ataque? Un hombre con una gran cicatriz en la cara.
Un día despues llegaban a la posada que les indicaron los Fundadores. Dentro solo estaba un posadero en la mesa haciendo artesanía y una chica repartiendo paja por el suelo. Casi ni les saludaron. Intentaron llamar la atención de estos pero los ignoraban totalmente hasta que delante de sus ojos fueron apareciendo la Conspiración de Isaac, como si siempre hubieran estado allí.
Claudius Giovanni fue muy brusco con ellos, sin fiarse y tratándolos aún peor que cuando estaban vivos, pero sus sires los trataron casi cordialmente, seindo solícitos y amables. Cada sire pidió a su chiquillo que les ayudara en su misión. La Conspiración de Isaac quería destruir a Japheth Cappadocius pues quería hacer una aberración: destruir a Dios y convertirse él mismo en Dios. Claudius aún siendo compañero de Clan decidió poner fin a eso y buscar un grupo de aliados, uno por cada Clan, así quedara simbólicamente la unión de todos los Clanes frente a Japheth.
Los neonatos aceptaron, querían ganarse la confianza de la Conspiración para poder cumplir las órdenes de Hardestadt. Durante unos días recibieron formación sobre cómo utilizar sus habilidades, llamadas disciplinas, y despertar todo su potencial. En esos días conocieron una faceta más cercana y paternal de sus sires.
Finalmente se les reveló cual sería su tarea para demostrar su lealtad: tendrían que ir a un monasterio cercano y pedir audiencia con Japheth, entonces revelar que un contrito Claudius Giovanni tiene dudas espirituales sobre su trabajo como mercader y necesita hablar con él, tenían que conseguir que se hiciera la reunión.
Roderigo se quedaría junto con la Conspiración, la cuadrilla cogió un carro y caballos y fueron en dirección al Monasterio de San Timoteo dónde encontrarían a Japheth Cappadocius, el camino no tendría que ser largo.
Mientras iban de camino allá, con Heimdallr a caballo y el resto del grupo en carro fueron atacados por el Hermano Clemente junto con unos soldados "¡Os lo advertí! ¡Os dije que evitaseis las tierras de los muertos! ¡Ahora participáis de su maldad! ¡No quisisteis escuchar la voz de los justos y ahora estáis condenados!"
Del grupo solo Paul tenía habilidades marciales, aún y así los pocos días de apredizaje con sus Sires les había enseñado a usar sus habilidades vampíricas. Heimdallr levantó unos tentáculos de oscuridad que atacaron al capellán, retorciéndole el cuello y muriendo casi al momento, los soldados ante tal muestra de poderes sobrenaturales se asustaron y quisieron huir. El noble nórdico persiguió a caballo a uno de ellos y con la maza lo tiró al suelo, se encaró hacia el pobre mortal y mientras su caballo relinchaba el herido soldado pudo comprobar con terror como los ojos de Lord Skarsgard brillaban con una luz sobrenatural. Eso lo paralizó de terror y no vio como por detrás se acercaba Nicoleta que le habían crecido bocas en las manos, saltó encima de su presa y se alimentó hasta estar saciada. Eneas insistió en enterrar los dos cuerpos, acaso era culpa de ellos querer destruir en lo que se habían convertido?
Eso les hizo ver que su relación con el mundo mortal sería dificultosa, todos aquellos que conocieran su naturaleza les odiarían y les querrían destruir.
Continuaron hasta el monasterio, Eneas rápidamente escuchó los cánticos de los monjes rezando gracias a sus poderes sensoriales. Cuando terminaron de subir una cuesta y atravesar un hermoso jardín encontraron la congregación. No dudaron en preguntar por Japheth al primer religioso que encontraron, el cual les dirigió hasta unas catacumbas. Allí había una habitación que brillaba con luz propia, había tres sillas y un hombre extrañamente alto vestido con hábito de monje estaba sentado en la silla derecha.
El hombre alto se levanta y dice
"Soy Japheth Cappadocius, primogénito del gran Cappadocius, abad del Monasterio de San Timoteo Martir ."
Le entregan la carta de Claudius y sin dudarlo un momento le hablan de la Conspiración y del interés que tiene el Giovanni en terminar con él.
"Son unas acusaciones muy graves. Os advierto que el Señor castiga severamente a quienes alzan falso testimonio. Comulgaré con mi padre."
Sus ojos giran hacia arriba, y el resplandor de la habitación se vuelve más brillante. Tras unos segundos vuelve a hablaros.
"Debéis traer a Claudius ante mí dentro de una semana. Ahora mi padre quiere hablaros, sed respetuosos pues es un gran honor."
Un resplandor emana de la silla del centro, y aparece un hombre de largo pelo y barba, con una presencia luminosa y translúcida, que luce un hábito de monje de color blanco y una beatífica sonrisa. El recién llegado habla con una voz fuerte pero muy amable, un sentimiento de calma embarga a los neonatos, Cappadocius es una figura muy espiritual que hace sentir un amor paternal hacia todos.
"Bienvenidos, hijos míos. Soy quien una vez fue Cappadocius. Soy el Hijo de todos los Vástagos. Aliviad vuestros corazones conmigo."
La cuadrilla vuelve a contar el plan de Claudius Giovanni sobre el asesinato de Japheth. Cappadocius medita un momento pero no parece preocupado por las palabra de ellos.
"Comprender estas cosas exige una sabiduría superior a la que poseéis. Necesitáis las enseñanzas del Libro de Nod. Tener sabiduría es tener vida más allá de la vida; carecer de ella es perecer incluso en vida ¿Deseáis alcanzar esta sabiduría?"
Eneas y Nicoleta como estudiosos no pueden ni plantearse en rechazar la propuesta de tan antiguo ser, por otro lado Heimdallr, incómodo por la extraña aura del Antediluviano, acepta a regañadientes.
"En ese caso haced lo siguiente: volved a los mismos templarios que os atacaron, perdonadles y dadles vuestra bendiciòn. Después volved a mi y sed sabios."
Muy extrañados por la petición que les hizo todos salieron del Monasterio de San Timoteo en dirección donde habían sido atacados, allí desenterraron los cuerpos y, algunos con mas sinceridad que otros, fueron perdonando y bendiciendo los cuerpos. Cuando todos lo hubieron hecho los cuerpos empezaron a moverse: habían resucitado. Paul, el sirviente de Eneas, cayó de rodillas proclamando el milagro, cómo podía su señor estar preocupado por su condenación cuando aquello no podía provenir sino de los Reinos Celestiales? Los hombres resucitados se les veía cambiados, miraban con curiosidad alrededor y casi no hablaban, la experiencia les había cambiado.
Volvieron al Monasterio, en las catacumbas Cappadocius les esperaba.
"Puesto que habéis atendido, aprenderéis..." dice antes de indicar con un gesto de la mano que sesienten a sus pies, una vez hecho prosigue
Hay un antiguo cuento Malkavian: "Cuando hice un sacrificio de plantas y me alimenté con ellas, me elevé como un señor por encima de las plantas, hacia la divinidad. Cuando hice un sacrificio de animales y me alimenté de ellos, me elevé como un señor por encima de los animales, hacia la divinidad. Cuando hice un sacrificio de hombres y me alimenté de ellos, me elevé como un señor por encima de los hombres, hacia la divinidad". Los Malkavian saben más de estas vitales materias que el resto de los clanes. Comprenden que el espíritu se ha elevado de las plantas a los animes, y de éstos al hombre y después a los Vástagos. No estamos malditos por Dios, sino que nos ha bendecido con la vida eterna.
Sabéis que nuestro Salvador dijo: "Quien coma mi carne y beba mi sangre vivirá en mí, y Yo en él" y " Quien coma mi carne y beba mi sangre tendrá la vida eterna, y Yo le alzaré el Día Final" ¿Pero sabéis también que el Evangelio de San Lucas dice de nuestro Salvador: "Y estando en la agonía rezó sinceramente y su sudor era como grandes gotas de sangre cayendo a tierra"? Sangre por sudor, como vosotros tenéis sangre por sudor ¿Qué decís a estos prodigios?
La cuadrilla con aún poco conocimiento del mundo Cainita poco pueden responder, sus palabras son totalmente crípticas. El Antediluviano continua.
Nosotros los Vástagos somos un paso en el camino. Ciertamente no somos los Condenados, sino que estamos un paso más cerca de Dios a través de Caín. La redención divina está incluso a nuestro alcance, pero necesitamos nuestro propio cordero sacrificial para redimir la sangre de toda la Estirpe.
Nuestro Salvador dijo: "Soy pan de vida; quien venga a mí nunca tendrá hambre, y quien crea en mí nunca tendrá sed". Iré a Él, creeré en Él, Le consumiré y me convertiré en Él. Tal y como los vástagos se alimentan de los hombres, yo haré un sacrificio de Dios y me alimentaré de Él, para elevarme por encima de los vampiros. Me convertiré en Señor supremo. Tal y como hube de morir para convertirme en Vástago, debo morir para convertirme en Dios. Debo morir a mi estado actual, como una vez morí a mi humanidad. Mi "muerte" ha de ser una crucifixión.... la consunción de Dios un sacramento. Debe ser un acto perfecto, un puro acto por el bien de todos, incluso de mis enemigos.
Somos el clan de la vida después de la muerte, la vida más allá de la muerte. La muerte no es un final, sino un comienzo, y yo he de convertirme en el barquero de las almas. Quien tenga oidos que oiga. Quien tenga entendimiento que comrenda. Y quien tenga alma que sepa. Amén. Me despido de vosotros. Tras decir esto desaparece dejando tras de sí a un visiblemente afectado Japheth.
Cuando a Japheth se le interroga sobre los planes de Cappadocius y si va a dejar que Claudius lo asesine él únicamente responde que cumplirá con la voluntad de su padre.
"Debo reconocer que nunca antes había escuchado los planes de mi padre explicados con tanta profundidad... Regocijaos mi padre aparece muy raramente ante nosotros, casi nunca ante otros clanes y jamás ante novatos. Estáis verdaderamente bendecidos."
Finalmente se despide de los neonatos diciéndoles que siempre serán bienvenidos en el Monasterio de San Timoteo Mártir.
Ahora el grupo tiene que decidir qué hacer. Tienen varios días para moverse, tienen que ir a informar por un lado a los Fundadores y por otro lado la Conspiración de Isaac. Deberán jugar a dos bandas y elegir un bando en algún momento. Lo mejor sería intentar encontrar toda la información posible para poder saber qué planean cada uno de los que los intentan manipular...

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