19 Enero, Martes
Dejando a James intentando entender el libro en francés, Russell y Travis volvieron a Nueva York para ver si había novedades en cuanto la investigación. Martin Poole por ahora no tenía ninguna novedad y Russell intentó convencerlo de montar un asalto policial a la Casa del Ju-ju, cosa que el teniente de policía se negaba sin ninguna prueba directa. Consiguieron convencerle para que les diera la dirección de casa de John Baker, el yonki que Russell capturó cuando el asesinato de Jackson Elías. Lo irían a ver para que firmara una confesión.
John Baker vivía en los muelles, en una zona de almacenes y pisos pequeños. Al llegar delante de la puerta de su piso oyeron un grito, teniendo la mala experiencia del asesinato de Elías no dudaron en romper la puerta y entrar corriendo. Allí en el comedor vieron como había un hombre quemándose vivo y chillando de dolor. Russell creyó ver como una parte de fuego se movía como por voluntad propia y salía volando por la ventana, rebentandola. Qué era eso?
Viendo que eso era una via muerta volvieron a ver a Martin Poole y le convencieron que el día siguiente llamara a Silas a declarar, quizás así conseguirían alguna información. Aunque lo que tenían ellos en mente era algo muy diferente.
20 Enero, Miércoles
A la mañana siguiente Silas N'kwane llegó a la comisaría bien puntual y fue interrogado por Russell y el teniente Poole. Silas se comportó como un pobre viejecito inofensivo. Al salir le tendieron una emboscada y fue secuestrado por el trío de investigadores. Fue llevado a un almacén abandonado y allí recibió un interrogatorio mas duro, el cual no sirvió de nada. Finalmente después de ser provocado y que este hombre estaba totalmente loco, James le pegó un tiro en la cabeza y tiraron el cuerpo al rio.
Esperaron a la noche y asaltaron la Casa del Juju. Los tres iban armados y sabían que se enfrentaban a un culto que se dedicaban a asesinar a gente y eran fanáticos. En el callejón que daba a la tienda había dos africanos vigilando, sin dudarlo un momento James se adelantó al grupo y con unos cuantos disparos ya estaban al suelo. Entraron rápidamente a la tienda y allí montaron una barricada pudiéndose proteger de otros africanos que venían en defensa de sus compañeros. Una vez no vino nadie más investigaron por la tienda y aparte de la máscara que Silas guardaba con tanto recelo, encontraron una trampilla al sótano. Como había poca luz tenían que avanzar poco a poco. En el sótano después de un pasillo con una puerta metálica había una sala con tambores por las paredes, un pozo tapado y unas cortinas que daban a una pequeña habitación. Al apartar las cortinas había cuatro figuras inmóviles, pero en cuanto se acercaron se empezaron a mover. Eran cadáveres andantes, muertos vivientes! Travis fue atacado en el cuello cayendo inconsciente en el suelo y desangrándose, Russell corrió a apartar al reportero mientras James disparaba contra las figuras pero parecían inmunes a las balas y fue mordido en el brazo cayendo al suelo. Por suerte las figuras se movían lentamente y eran patosas, así que James aún y estar rodeado pudo salir por la puerta que Russell, el único indemne, pudo cerrar y dar primeros auxilios a Travis antes que muriera. Al subir a la tienda vieron que había dos africanos más acercándose pero como iban armados con cuchillos pudieron terminar con ellos sin sufrir daño adicional. Travis con ayuda de James tendieron una trampa en el sótano a los zombies usando la madera de la tienda y una vez atrapados tiraron la lámpara para quemarlos. Una vez eliminados abajo encontraron el libro 'Oscuras sectas de África' el cual Jackson Elías estaba interesado y se dirigieron al hospital ya que Travis y James estaban gravemente heridos...


