domingo, 30 de agosto de 2015

La Amarga Cruzada - Noches Venecianas - Parte II




Megara por fin llegó al Concilio, encontrándose la situación de enfrentamiento entre el Clan Lasombra y el Clan Ventrue. Mientras avanzó la noche se encontraron que, aún y ser la principal discusión, había mucho mas puntos en que los Cainitas no tenían claro el objetivo ni el proceder de la Cuarta Cruzada. Roland du Rocher, del séquito Ventrue, empieza a argumentar a favor de la posición de atacar Egipto. Éste en vez de atacar a Tommaso como Lanzo va haciendo preguntas a los Cainitas reunidos y usa sus respuestas para justificar su posición, haciendo participar a Megara. Una vez terminada su exposición se acerca a ella a darle las gracias y a saludar a Waldhar, mientras hablan se dan cuenta que Tommaso está hablando con Lucita señalándolos. Eso le hizo gracia a Waldhar.

Una vez terminado el Concilio de esa noche Waldhar se acercó a la jóven Lucita para charlar con ella y flirtear un poco... sin mucho éxito. La Lasombra estaba concentrada en su cometido y no tenía tiempo para ese presuntuoso Ventrue que se creía alguien por tener sangre del Señor de la Cruz Negra.

Al salir Megara fue a buscar refugio en una posada asignada por los Govanni y Waldhar se fue a un burdel ya especializado en servicios para los vampiros.

Al anochecer siguiente se dirigieron al Concilio a ver si se tomaban decisiones por fin. Al llegar parecía que había mucho caos, la gente parecía nerviosa. Ana Sgorina explicó que habían encontrado a Roland muerto en un almacén al lado del río. Las acusaciones saltaban entre los Lasombra y los Ventrue y tanto Tommaso como Lanzo estaban al borde del Frenesí. Guillermo, el chiquillo del Príncipe Narsés, intentó mediar y organizó un grupo mas o menos neutral para ir a investigar el crímen. Megara se la seleccionó por sus conocimientos sobre la muerte, a Waldhar como representante Ventrue.

Cuando llegaron a la escena del crimen se encontraron el cadáver de Roland en un extraño estado, parecía que toda su sangre se había convertido en ceniza. Después de investigar el cadáver Guillermo dictaminó que había sido asesinado con una cuchillada envenenada con Sanguinaria, una extraña planta de flores blancas con marcas rojas.

Ana Sgorina miró directamente a Waldhar y Megara señalándolos. Ella los vio con unas flores similares cuando llegaron a Venecia! Entonces empezaron las acusaciones, sobretodo por parte de Tommaso y Lanzo. El Ventrue fue especialmente hiriente con Waldhar haciendo referencia a las razones por las que Hardestadt lo había exiliado de sus dominios y tratándolo de tonto. No aguantó mas, sacó su espada y atacó con ira a Lanzo. Rápidamente guardias y otros Cainitas saltaron encima de ellos para separarles y Waldhar dejó caer su espada sin oponer resistencia.

Fueron llevados ante el Príncipe Narsés, éste tenía su corte en unas habitaciones ricamente decoradas con temática cristiana y estaba sentado en un trono de oro. Escuchó el caso y las acusaciones, por primera vez Lanzo y Tommaso estaban en el mismo bando acusándolos de asesinato. Por otro lado tanta Ana Sgorina (se arrepentía de haber lanzado la primera acusación) como Lucita (le desagradaba Waldhar pero dudaba que hubieran sido ellos y quería conocer quién era el asesino de verdad) los defendieron, así como ellos mismos también pudieron hablar en su propia defensa.

Narsés viendo que las pruebas no eran definitivas dictaminó que tanto Waldhar como Megara tenían tres noches para demostrar su inocencia, si no serían acusados de asesinato. Lanzo estaba furioso ante tal decisión y se marchó rápidamente de la sala. Megara vio que en la sala había un wraith espiando posiblemente al servicio de los Giovanni, le hizo llegar el mensaje que quería reunirse con sus señores.

Tenían tres noches para encontrar el culpable o su no-vida estaba en peligro.

miércoles, 19 de agosto de 2015

La Amarga Cruzada - Noches Venecianas - Parte I


Waldhar Slesvig-Holsten, llamado el Azote de Hardestadt, y Megara llegaron a Venecia a principios de agosto. Él había sido 'invitado' por el Sire de su Sire a unirse a la Cuarta Cruzada después de que el joven Ventrue arrasara una aldea que era un bastión Tzimisce al Este de los territorios de la Cruz Negra. A diferencia de otras aldeas arrasadas que eran paganas ésta era la sede del obispado local... obispo que Waldhar asesinó violentamente en furia asesina. Waldhar iba acompañado de sus primos/ghouls Halvdar Slesvig y Brinjolff Holsten y un gran número de soldados teutónicos.

Megara por otro lado era una Lamia, su Abrazo se remontaba a antes del nacimiento de Cristo y había tenido una corta y convulsa no-vida. Hacía poco que había despertado de un Letargo de centurias y por suerte había podido tomar el contacto con uno de los pocos Cainitas que habían sobrevivido tantos siglos: Lázarus. El objetivo de ella era intentar localizar a su Sire, Olympia, cuyo rastro se perdía en territorio islámico. Para ello se hacía pasar por una devota guardaespaldas de Capadocios y así esperaba poder internarse en territorio peligroso sin llamar la atención y con la protección que ofrecía la Cruzada.

Al bajar del barco en Venecia una chica con ropajes de campesina ofreció un ramo de flores a Waldhar, parece ser que era una tradición veneciana. Mientras los dos Cainitas se despedían para cada uno ir por su lado se les acercó otra criatura de la noche, se presentó como Ana Sgorina y era representante de Michael de Bizancio en las reuniones que se hacían para decidir el futuro de la Cruzada. Les indicó dónde se reunían los vampiros cada noche y las reglas generales.

Waldhar se dirigió directamente al Concilio. Allí fue recibido por Guillermo, representante del Príncipe Narsés el cual ofrecía sus ricos salones para las reuniones, y se dedicó a escuchar las diferentes facciones que tenían intereses en la Cruzada: los Lasombra cristianos representados por Tommaso y Lucita, los Ventrue cuyo portavoz era Lanzo von Sachern que querían mandar la Cruzada al indefenso Egipto, los Ashirra, Cainitas musulmanes que abogaban para una solución pacífica representados por Khadijah y finalmente los Cainitas bizantinos que no querían ver a Bizancio más debilitado por otra Cruzada.

Por su parte Megara fue a encontrarse con Plutarco el Pío, un Matusalén Capadocio que tenía que proteger. Al llegar a los Jardines Papadopoli en vez de encontrar a un monje se encontró con un cruzado y una pareja de burgueses, había habido un cambio de planes. Al final era un Giovanni el que iba a ir a las Cruzadas, no solo por intereses ocultistas sinó por intereses económicos de La Famiglia que había invertido en la aventura. Se llamaba Pier Paolo Giovanni y como ya tenía un ghoul guardaespaldas, el cruzado Gerolamo Sansepolcro, la tarea de Megara sería proteger a su otra ghoul: la bella y pérfida Alessandra Giovanni.