martes, 27 de marzo de 2012

Crónicas Giovanni - El Sol se ha puesto - Siguiendo la pista de Marianna




Nota del Máster: PJs presentes - Nicoleta, Ákos, Luca y Kvothe.

Los Hijos de Isaac se quedaron unas cuantas noches más en Barcelona, terminaron de vincular a Jedeiah e hicieron una Vaulderie con ella, vinculándola a Luca, Nicoleta y Ákos. Kvothe se negó a participar y no vio con buenos ojos que Ákos participara ya que era una traición a la Camarilla.

Jedeiah tenía sentimientos contradictorios, por una parte odiaba a los Hijos de Isaac por la destrucción de su Clan pero por otra estaba vinculada a todos ellos, cosa que la llegó a transtornar mucho. Eso junto a que descubrieron que era incapaz de levantar la maldición que pesaba sobre ellos y que a ella también la afectaba impidiéndole usar los poderes de Nigromancias para ayudarles hizo que la dejaran en manos del Sabbat de España tras modificarla totalmente con Vicisitud. Oficialmente la última Lamia había muerto a manos de la Camarilla.

Al ir para Londres Ákos y Kvothe mandaron una carta de presentación a Valerius, regente de la ciudad ante la absencia de Mithras. Por su parte Luca y Nicoleta también avisaron a Lady Astor, Arzobispo de Londres.

Primero lo que hicieron fue presentarse ante Valerius, príncipe de facto de Londres, en una de sus mansiones. Carlyle, su ghoul y sirviente, los fue a buscar con el carruaje de la Casa Valerius. Nicoleta se puso la apariencia de rubia nórdica de la otra vez que fue a la ciudad, Luca fue modificado por la Tzimisce y se hizo pasar por Herr Flick, un estudioso alemán.Allí fueron recibidos por Valerius, príncipe de Londres, Geoffroy Leigh, Sire de Kvothe y asesino del Sire de Ákos y Lady Anne Bowesley, chiquilla de Valerius. Junto a ellos había dos mortales heridos: habían entrado a cazar en los jardines privados de Valerius. Pidieron clemencia pero el Ventrue estaba lleno de rabia, los usaría para tentempié para una fiesta que tendría que dar a un tal Conde Dunlop. Cuando los guardias se llevaron a los cazadores saludó efusivamente al grupo de recién llegados y cuando ellos mencionaron que volvían por el mismo motivo por el que habían venido 200 años atrás fueron a un salón privado a hablar.

Valerius no tenía muchas noticias de los Giovanni de la ciudad, habían perdido sus negocios bancarios y únicamente habían llamado la atención hace cincuenta años cuando se interesaron por la Catedral del Sagrado Corazón de Wandsworth. Sabía que Marianna había estado en la ciudad pero solo de pasada, no se presentó. Habló de la situación de la Camarilla: la situación desde que Mithras se fue estaba muy inestable y por eso había convocado un Cónclave de los principales señores vampíricos de Inglaterra para acordar como actuar y así ganar unidad. Uno de esos era el Conde Dunlop, un poderoso Gangrel escocés que estaba duramente enemistado con Mithras por diferentes ofensas durante siglos, empezando por la destrucción de la hija y chiquilla del Conde hace mucho tiempo. Se había invitado al Conde antes del Cónclave para intentar limar diferencias o por lo menos que viera que Valerius era poderoso y no se opusiera a él, los invitó a la cena. Advirtió que el Sabbat local estaba activo, hacía unas noches atacaron al Elíseo donde residen los Toreador, lograron matar a uno pero a cambio murieron dos Tzimisces.

A continuación Luca y Nicoleta adquirieron son apariencias reales para el Sabbat, aunque Luca tenía otra apariencia como miembro de la Espada de Caín. Fueron a la mansión de Lady Astor, al lado del Támesis. Era un lugar lleno de oscuridad dónde las sombras parecían tener vida propia. Cuando entraron en el salón que les esperaba la Arzobispo estaba discutiendo con un hombre larguirucho con gafas de intelectual, Klaus Streck, un agitador Brujah Antitribu que parecía que estaba organizando un asalto contra la Camarilla local. Al ser despedido por Lady Astor citó a los dos Sabbats en el Castillo de la Rata a la noche siguiente y pidieran por Marrón.

Lady Astor les explicó que Streck quiere hacer un ataque, suicida según ella, contra el Cónclave de Valerius. Está preocupada ya que hasta ahora el Sabbat en Inglaterra ha podido pasar desapercibida pero con sus acciones llamará la atención, como por ejemplo el fallido ataque a los Toreador. Sobre los Giovanni sabía que tenían unas licorerías a la orilla del Támesis pero que estaban muy inactivos, sobre Marianna no sabía nada. Les pidió que fueran a ver a Streck la noche siguiente e intentaran convencerle de que no hiciera el estúpido ataque.

Mientras Kvothe y Ákos fueron a ver la capilla Tremere local. Estaba dirigida por Monsieur Pachard, un Antiguo Tremere gaélico. El Brujo no estaba contento con su posición ya que sabía que cuando volviera Mithras muy posiblemente lo destruiría a él y sus dos aprendices, los Tremere no habían invertido mucho en la Capilla pues sabían que la podían perder en cualquier momento. De allí no consiguieron ninguna información más aparte que también habían sufrido un ataque del Sabbat, aunque sin sufrir ninguna baja.

Ya faltaba poco para el amanecer, así que fueron a descansar. Al anochecer siguiente fueron a cazar y Luca, Nicoleta y Ákos transformado en mujer se dirigieron al Cubil de la Rata para entrevistarse con Streck. Estaba situado en uno de los peores barrios de Londres, un barrio que parecía un laberinto de casa medio abandonadas. Enmedio del camino se encontraron con un grupo de diez rateros dando una paliza a un mercader. Al ver las dos chicas acompañadas de un hombre intentaron sobrepasarse con ellas, cosa que rápidamente lamentaron. Mientras Nicoleta se alimentaba de dos usando unas bocas en sus manos, Luca aceleró su tiempo y fue matando a los ladrones menos uno, del que se alimentó. Ákos mientras se llevó al mercader, llamado Robert, para sugestionarle para que no hubiera ruptura de la Mascarada. Como vio que iba al local en busca de prostitutas también lo sugestionó para que se replanteara su vida y se fuera con su mujer.

Una vez llamaron y pidieron por Marrón, un niño les guió hacia un hombrecillo con bigote acompañado de dos mujeres, cuando pidieron por Streck les dijo que tendrían que esperar a que se terminara la obra de teatro. Eso no gustó al grupo pero Marrón afirmó que Streck no se encontraba en el local ahora mismo y que tendrían que esperar. La obra era una sátira sobre los poderosos, muriendo un terrateniente muy parecido a Valerius. Al término de la obra fueron guiados al piso de arriba, dónde estaba situado un prostíbulo, y se encontraron con Streck y su manada. El Brujah les intentó convencer que participaran en su ataque, el Conde Dunlop mataría a Valerius y la Camarilla de la ciudad entraría en pánica y huiría. Intentaron convencerle que eso dificilmente pasaría y aunque la ciudad cayera en manos Sabbat, Mithras sería capaz de reconquistarla él solo. Únicamente Ákos se mostró parcialmente favorable al plan de ataque, viendo allí una manera de poder destruir a Geoffroy Leigh.

Al salir fueron hacia la Catedral del Sagrado Corazón de Wandsworth dónde habían quedado para reunirse con Kvothe, que se había negado a entrar en el cúbil Sabbat. Una placa en la puerta mostraba los nombres de los pastores desde su fundación en 1.685, el pastor actual era Theodore Coughlin y llamaba la atención que el anterior era Marcus Giovanni. La catedral exudaba Fe pero no la suficiente para no permitirles huir, así que entraron e hicieron llamar al padre Coughlin que apareció al cabo de un rato soñoliento. Parecía que el padre Giovanni había desaparecido hacía unas semanas y había robado los fondos de la catedral, pero no sabía nada más. A la distancia vieron a un hombre que estaba observando la conversación, cuando fue detectado salió corriendo lleno de temor. Lo hicieron llamar y se presentó como diácono Crandall, el mejor amigo de Marcus Giovanni. Él no creía que se hubiera fugado con el dinero, los días anteriores a su desaparición había estado muy preocupado compartiendo con él que se enfrentaba a una decisión presentada por el Diablo. La noche antes de desaparecer mientras Marcus estaba haciendo su paseo diario por el cementerio dos figuras aparecieron de la nada: un bajito y moreno (Gillespi?) y una mujer alta y rubia, discutieron. A la noche siguiente insistió a Marcus que no saliera a pasear pero lo hizo... y desapareció.

Al no sacar más información de Crandall salieron al cementerio en búsqueda de pistas. Parecía que la zona había sido limpiada mediante algún poder sobrenatural (Nigromancia?) y no se podían leer las impresiones residuales. Kvothe vio un lobo-vampiro que los miraba desde la lejanía, se transformó y se puso a seguirlo, Nicoleta transformó sus piernas bajo la falda y se puso a correr también. La persecución no fue difícil, el lobo no los dejaba muy atrás y se aseguraba que no lo perdieran de vista. Se metieron en un callejón y pasó a forma humana, revelando que se trataba de Alice Seymour, compañera de Clan de Kvothe. Estaba vigilando el cementerio ya que vio que el Conde Dunlop se reunía con unos Giovanni allí, el Conde había llegado y estaba en un pantano a las afueras de la ciudad, sin haber avisado al príncipe. Guiaría a Kvothe y a sus colegas hasta allí.


lunes, 19 de marzo de 2012

Crónicas Giovanni - El Sol se ha puesto - Anexhexeton



Nota del Máster: PJs presentes - Kvothe, Ákos, Luca, Nicoleta.

La noche siguiente mientras Kvothe realizaba sus rituales de protección con sus pinturas y sus runas, sus compañeros salieron de caza por la ciudad. Luca, aprovechando su poder sobre el tiempo, bebía de las víctimas sin que ellas se dieran cuenta casi, Nicoleta usaba su belleza para atraer marineros borrachos y finalmente Ákos usó su poder de dominación para descubrir a los chulos de las meretrices y alimentarse de ellos, haciendo así justicia desde su punto de vista.

Se volvieron a reunir justo delante de la sinagoga para ir hacia el Liceo a la inauguración del Elíseo. Cuando se iban a poner en marcha oyeron gritos de sorpresa y una figura que a duras penas podía andar por la calle, parecía un hombre herido. Era Tarif. Supusieron que se había enfrentado con Javan y que claramente había sido derrotado, Ákos le mandó un mensaje telepático para que se quedara quieto y no llamara la atención mientras iban a verlo. Estaba en muy mal estado: le faltaba un brazo y tenía parte del rostro destrozado, viéndosele parte del cráneo. Ante tal visión la gente parecía asustada y Kvothe los intimidó para que marcharan, impidiendo así que se rompiera más la Mascarada. Tarif dijo que le llevaran al Elíseo, tenía que hablar con Françoise ya que el contrato de asesinato estaba rescindido. Luca, queriendo saber que había pasado, cogió fuertemente del brazo a Tarif e intentó ver su enfrentamiento pero solo pudo discernir la explosión de dolor del ataque que le había provocado esas heridas y cómo con gran dolor había ido por las calles en busca del Elíseo.

Llevaron a Tarif hasta el palacio donde estarían los miembros del consejo y allí fueron recibidos por Eduald, Mercè y Françoise que se quedaron sorprendidos al ver el estado en el que había quedado el Assamita. Ante la declaración que según los términos del contrato éste quedaba anulado Eduald se mostró muy molesto, si había alguien peligroso en la ciudad el consejo tenía que saber quien era. Tarif decía que el Clan Assamita ya había sido contratado para asesinar a ese vampiro y sobrevivió, así que el Clan ya no podía ser vuelto a contratar para destruirlo. Françoise estaba en una situación difícil: tenía que cumplir su misión de cazar al asesino del chiquillo del Príncipe de París, pero por otra parte tenía que proteger al Assamita, pues había llegado allí bajo su contrato y si le pasaba algo sería responsabilidad de ella y por extensión del Príncipe, así que se enfrentó con Eduald. Eduald ordenó que se le aprisionara hasta que el consejo decidiera, Kvothe usando su estatus quiso impedirlo pero no lo consiguió, así que pidió poder tener unas palabras con el Asesino.

Mientras Kvothe acompañaba a Tarif a la celda, Luca se coló allí y Nicoleta y Ákos fueron a hablar con Françoise. Le hicieron entender que tenía que mantener una actitud fria ante la situación y que el enemigo al que se enfrentaba era muchísimo más poderoso de lo que ella creía.

En la celda el Assamita se negó a dar detalles sobre su presa, los contratos eran secretos. Pero Kvothe se había portado de manera honorable con él así que únicamente le dio una pista: 'Ella viene a por vosotros'. Kvothe quiso saber quien era ella pero Tarif le pidió que le dejara descansar. Cuando se reunió de nuevo el grupo empezaron a especular con quién podría ser, Marianna no tenía sentido que se comportara así, la última vez que la vieron quedaron en buenos términos, alguna Giovanni quizás?

Con esas dudas fueron hacia el Liceo, temiéndose que ocurriera algo allí. La inauguración para los mortales había terminado ya y ahora se estaba acondicionando para los vástagos. Ghouls con jarras de sangre, un cuarteto de cuerda con vendas en los ojos... se notaba que los Toreador estaban esforzándose al máximo para que fuera una noche memorable.

Ákos acompañó a Guerson para revisar las protecciones místicas del teatro, temía que si algo le pasaba perderían el acceso a la información sobre el Fragmento de Sargón. Kvothe acompañaba a Françoise, se notaba que había sido educada en la Corte de las Flores pues se movía perfectamente en ambientes más sociales. Nicoleta y Luca iban mirando quien había y dónde se sentaban, siempre iba bien tener esa información por si se declaraba alguna cruzada del Sabbat sobre Barcelona...

A Kvothe le llamó la atención el representante Malkavian del consejo y sus historias sobre un profeta en la ciudad, al mostrar interés las dos chiquillas de ese le cogieron una por cada brazo y empezaron a explicarle sus visiones. Françoise perdió el interés por esa conversación y fue a hablar con otros, uniéndosele la Nicoleta. En ese momento se presentó a Ermessenda de Durfort, recién levantada del letargo después de casi un siglo. Mientras todo el mundo estaba distraido con la aparición de la Matusalén las dos Malkavian señalaron a Kvothe que había un fantasma vigilándolo, el miró y únicamente vio por un momento un rostro pálido y translúcido entre unas cortinas que desapareció rápidamente.

La misma figura apareció delante de Ákos y Guerson que estaban con unos Ghouls que servían copas de fino cristal con sangre dentro. "Me dijo que marcháramos del monasterio cinco días antes que llegarais vosotros..." Una vez dicho esto exaló un vapor negro que les rodeó. Ákos sintió una fuerte tristeza pero se sobrepuso, cuando el vapor se disipó la figura había desaparecido y Guerson estaba en el suelo en letargo. Los dos ghouls intentaban suicidarse con cristales rotos: uno cortándose el brazo y otro la yugular. El Tremere empezó a pedir ayuda ante tal ataque de una figura desconocida.

Rápidamente acudieron la mayoría de Vástagos presentes, Luca se quedó donde estaba y escuchó de lejos. Fue la siguiente víctima y fue atacado por la espalda. "Tardamos años en saber de la destrucción de todos nuestros hermanos... por vuestra culpa!" La tristeza lo embargó, hacía cuatro siglos que no sentía ninguna emoción y ya no se acordaba casi de lo que era, sacó fuerzas y no dejó que la experiencia lo abrumara. A su alrededor había más mortales con deseos de muerte.

Entendiendo que la figura iba a por ellos decidieron salir de allí. Los vampiros del consejo se había puesto alrededor de Ermessenda que exhudaba una aura de poder de sus años, pocos vampiros podrían actuar contra ella. Kvothe ordenó a las Malkavian que lo acompañaran porque podría serles de ayuda por su visión y Ákos se llevó a Guerson para asegurarse que no le pasaría nada malo.

Allí fuera les estaba esperando la figura, ahora ya noe ra translúcida. Era alta, con piel pálida, melena azabache y una vieja túnica negra. Se presentó como Jedeiah, la última Lamia. Durante años se había escondido y huido, su sire había muerto por la traición de Louis Armagnac, pero ahora ya era lo suficientemente fuerte para cazar a los culpables. De Javan supo la existencia de los Hijos de Isaac y él se había vuelto débil y quería perdonarlos. Ella no podía permitirlo y el poder de él ahora corría por su cuerpo. Los miró con detenimiento y Ákos notó como sus músculos se quedaban rígidos y no respondían.

Kvothe se fundió con el suelo y fue hacia ella, Ákos se sobrepuso a su parálisis e invocó el poder del fuego haciendo que la Lamia estallara en llamas. Nicoleta creó una glándula llena de sangre y finalmente Luca aceleró su tiempo, se acercó a  Jedeiah, apagó el fuego y la estacó.

Kvothe volvió a entrar en el Liceo para informar que la amenaza estaba destruida y explicarles por encima su naturaleza. El resto del grupo fueron a la sinagoga Tremere para reavivar a Guerson y pensar qué hacer con la Lamia. Entonces hicieron un pacto: mantendrían la Lamia viva para que quitara la maldición y Ákos sellaría su alianza con Luca y Nicoleta participando en una Vaulderie con ellos, haciendo su primer paso de unión al Sabbat, idea que le corría por la cabeza desde su visita a la Abadía Negra. Cuando Kvothe llegó le explicaron el plan: vincular a Jedeiah a Luca, el único con la sangre lo suficientemente potente, para que intentara quitarles la maldición y no les intentara matar. El Gangrel en la primera parte estaba de acuerdo, aún y así se sentía con la obligación de que la Lamia fuera destruida, ya por los crímenes que había cometido como para la seguridad de todos.

Una vez recuperado Guerson, y al tomar la sangre de Ákos vinculado en segundo nivel a él, les mostró los documentos que habían venido a ver y juró mantener silencio si le daban sangre de Lamia para sus experimentos. Dentro los papeles encontraron la historia de un aquelarre que operó en Francia la década de 1.450, varios mercaderes de renombre formaban parte y antes las torturas confesaron que su líder era un hechicero autodidacta llamado Belial. Apresaron a ese hombre y después de cinco días de duras torturas habló de un tal Monsieur M, un brujo de Barcelona que tenía en su poder un libro llamado el Anexhexeton. A la mañana siguiente el cuerpo de Belial estaba deshecho y con olor a podredumbre. Los inquisidores mandaron misivas a Barcelona para que se capturara a ese tal Monsieur M, pero no hubo respuesta.

Guerson sabía de ese brujo, residía en una pequeña iglesia abandonada a las afueras de la ciudad, antes de llegar a territorio Sabbat. El grupo se dividió: Luca y Nicoleta torturarían la Lamia para romper su voluntad y poderla vincular, Kvothe y Ákos se dirigirían a ver a Monsieur M. A Ákos le costó mucho admitir la necesidad de la tortura, el hecho que ella hubiera perdido a su Sire de manera trágica hacía que sintiera empatía hacia Jedeiah. Por suerte después de una alrga discusión aceptó que su voluntad fuera duramente doblegada.

Siguiendo las indicaciones de los payeses el Gangrel y el Tremere llegaron a la iglesia. Tenía muy mala reputación y parecía que no hacía mucho que había ardido. Dentro, en una habitación secreta, había una cámra ritual con un cuerpo calcinado. Con las habilidades de Ákos pudo ver que ese hombre había sido atacado por Marianna y ésta el había robado un libro, posteriormente unas manos putrefactas que se arrastraban rápidamente por el suelo lo atacaron quitándole la vida, pocos momentos después una pareja de vampiros entraba en la iglesia: una mujer alta y rubia y un hombre fuerte y rubio con un guante en la mano derecha, buscaban algo y no lo encontraron. Al salir prendieron fuego al edificio. Las manos las reconocieron como Preta Shunyata, unas manos fantasmales del budismo tibetano el cual creían que era solo un mito.

En el suelo estaba pintado el Triángulo de Salomón: ese triángulo con un círculo fue usado por Salomón para atar a los djinns o demonios goéticos, el símbolo llegó a Europa desde Babilonia y Pitágoras lo usó para sus teorías matemáticas, en la India es usado como símbolo contra los malos espíritus. Los tres nombres escritos representan:

  • Tetragrammaton: El Nombre de Dios (YHVH), este nombre guarda el Poder de Dios o es la llave de su poder.
  • Anexhexeton: La Omnisciencia, el Fragmento de Sargón está relacionado con este elemento.
  • Primematum: el Poder de los Cielos. El concepto mas oscuro y difícil, permite controlar el poder de los otros dos elementos.
Comprendiendo los tres elementos se puede acceder al poder divino. Mallotte no disponía de todos, así que pudo desatar un gran poder pero estaba condenado a no controlarlo y a ser consumido.

Mientras revisaban la escena apareció una figura desgarbada. Era un hombre de pelo marrón y mirada intensa. Era un vampiro y desprendía Fe de una manera que aún y estando a metros de ellos los hacía sentir incómodos. Lo reconocieron como Anatole, el Profeta de la Gehenna. Les habló que estaban tocados por Dios y que venía en nombre de Marianna, ahora ya únicamente los Malkavian la ayudaban en su persecución. Tenía un mensaje para ellos: les entregó un papel arrugado escrito en tinta roja. Ponía unicamente 'En unos meses en Londres'. Un mensaje críptico y escueto, al estilo de la Giovanni.

Finalmente Anatole les ofreció su bendición, poniéndoles el pulgar en la frente y quemándoles mientras sentían como un extraño poder les recorría.









sábado, 17 de marzo de 2012

Crónicas Giovanni - El Sol se ha puesto - Encuentros en Barcelona


Nota del Máster: Ákos, Kvothe, Nicoleta, Luca y Heimdallr.

Mucho tiempo ha pasado desde que el destino ha llamado a los Hijos de Isaac. Durante años su enemistad con los Giovanni aunque menos virulenta se ha hecho más profunda pues ya no eran unos simples ancillas, ahora los Hijos de Isaac eran vampiros respetados en la sociedad Cainita.

Poco antes de que Ákos los avisara Kvothe tuvo una revelación en un sueño, parecía una poesía sin sentido. Aún y así él sabía que escondía algo de verdad:

Uno es por la venganza 
Dos es por el profeta 
Tres es por la traición 
Cuatro es por la corrupción 
Cinco es por los nuevos amigos 
Seis es por los viejos enemigos 
Siete es por la caida del poderoso 
y Ocho es por el eterno reposo


Después de muchos años intentando seguir la pista del Fragmento de Sargón Ákos fue contactado por un Tremere de una ciudad comercial a la orilla del Mar Mediterráneo: Barcelona.

Barcelona era una ciudad muy curiosa, aunque toda la Península Ibérica pertenecía al Sabbat ésta se mantenía fiel a la Camarilla. Aún y el constante asedio a la que era sometida la ciudad catalana nunca había estado cerca de ser conquistada, era un recuerdo permanente y humillante para los Lasombra ibéricos que la Camarilla tenía un poderoso bastión en su territorio. Eso se debía a que al empezar la Revuelta Anarquista muchos Antiguos españoles se refugiaron a la ciudad pues corrían rumores que allí estarían seguros. Sea cierto o no los rumores lo que si que ocasionó que tal acumulación de individuos poderosos en Barcelona hizo que por mucho que lo intentaran tanto los Anarquistas como posteriormente el Sabbat fueran incapaces tomar la ciudad.

Como es lógico dentro de la ciudad hubo problemas: todos los Antiguos presentes se consideraban con el derecho de gobernar sobre los otros habiendo duras disputas para el principado. El enemigo común hizo que al final se tomara una decisión ejemplar, se formaría un consejo dónde los Vástagos más ilustres tendrían voz y voto para los asuntos de la ciudad.

Usando su influencia en los Toreador locales la Camarilla de París quiso tener influencia en la ciudad. Al principio parecía que la colaboración era fluida y amable, pero una vez Napoleón entró con sus tropas en España y los vampiros franceses intentaron tomar el control de Barcelona la relación se agrió y se creó una fuerte animosidad. Aún y así no se cortaron del todo los lazos ya que Barcelona necesitaba el soporte de la Camarilla del continente para poder continuar existiendo.

Ákos envia un aviso a todos los otros Hijos de Isaac, menos a Kvothe el cual se entera via Nicoleta, y se encuentran todos una fria noche del 31 de marzo de 1.848 en Calais. Tienen que ir a Barcelona sin paradas y lo más rápido posible en un barco comercial llamado Daphne capitaneado por Auguste Avignon. El capitán no tiene conocimiento de la naturaleza de sus pasajeros, únicamente que tiene que preparar sus camarotes de manera adecuada y dejarlos tranquilos.

El barco tendría que haber zarpado una vez ellos llegaron, al poco del anochecer. El capitán continuaba en la taberna del puerto sin mostrar intenciones de salir hacia la ciudad. Heimdallr, Nicoleta y Luca fueron a verlo. El escandinavo lo trató duramente, acostumbrado a tratar a sus súbditos en Caen. El capitán se disculpó e informó que tenía una orden de último momento: llegarían dos pasajeros más, ambos de gran importancia.

Justo cuando el enfado de los tres vampiros iba a peor aparecieron dos figuras por la puerta: una noble francesa y lo que parecía un moro tapado con túnicas. Heimdallr la reconoció como una joven cainita de París, Françoise chiquilla de Agnes, consejera de François Villone, príncipe de París. Su acompañante posiblemente sería un miembro del clan Assamita. Se disculpó por hacer el retraso, aún y así se mostró bastante arrogante. El primer contacto fue bastante negativo con los tres vampiros presentes, juntos fueron al barco y zarparon.

Durante el viaje supieron de ella que iba a Barcelona para la inauguración del nuevo Elíseo que los Toreador habían construido, un bello teatro al más puro estilo de la época. Les llamó la atención que el Príncipe de París mandara a alguien tan joven y más aún acompañada de un guardaespaldas.

En la llegada a Barcelona anunció que tenían que ir a presentarse directamente ante el representante del Consejo, pues sino serían considerados enemigos. Luca y Nicoleta dudaron un poco pero al final decidieron ir a presentarse también, esperaban que ir acompañados de un Príncipe y un Arconte les diera la suficiente categoría para que no sospecharan de ellos, pues en una ciudad llena de antiguos lo tendrían difícil sobrevivir  si los descubrían.

El grupo fue recibido por Eduald de Salisachs, un Cainita bajito y gordo con una sonrisa permanente. Fue educado pero aún y así se le notaba la animadversión para Françoise. La joven vampira esperaba ser recibida por otro miembro del Consejo: Mercè de Fontrubí, afín a la Camarilla francesa, así que delante de todos y para tener soporte de los miembros ilustres presentes anunció sus verdaderas intenciones de venir a la ciudad.

Un miembro de la Mano Negra del Sabbat había asesinado en París a dos Vástagos ilustres: Louis Armagnac, chiquíllo del Príncipe, y a Ermengardis, Sheriff de la ciudad. Sospechaban que ahora habría ido a Barcelona para continuar sus atentados.

A Eduald no le gustó que contara estas cosas ante desconocidos así que de manera muy dura le dijo a ella que pasara a una salita privada para discutir ese tema. Kvothe intervino, él como Arconte y Heimdallr como Príncipe francés podrían aportar información aparte que era justo que estuvieran informados. Eduald a regañadientes aceptó. Una vez en privado Eduald sacó su verdadera faceta y acusó a François de venir a crear el miedo en Barcelona para que desde París tomaran el control, un intento que sería fútil. Cuando ella, intentando mantener la compostura, sacó una pequeña caja con runas gravadas y contó que su Sire también había caído a manos del asesino durante la persecución ya no pudo contener las lágrimas de sangre. Dentro de la caja había la mano incorrupta del chiquillo del Príncipe. Había sufrido una muerte dolorosa, notando como poco a poco se convertía en cenizas, una muerte muy extraña. Esa explicación no calmó al Ventrue catalán, ahora la acusó de traer el enemigo a Barcelona y si había venido aquí habría sido por culpa de los vampiros franceses y sus planes. Dio permiso a Françoise y a su contratado Assamita, Tarif-Al Karim, para investigar la ciudad por si encontraba alguna pista, pero todos los recursos de la Camarilla de Barcelona estaban dedicados a la preparación y protección de la inauguración del Elíseo, posiblemente la Matusalén Ermessenda de Durfort se levantaría de su Letargo y querían que todo fuera perfecto. Kvothe, compadecido por la situación de la francesa, se comprometió que ayudaría en lo que pudiera. En la salida conocieron a dos miembros ilustres del Clan Toreador de Barcelona: Claudi de Bonesvalls, chiquillo de Ermessenda, y a Adolfo de Sanpedro Cruz, el cual las malas lenguas decían que era un hijo ilegítimo de César Borgia.

El resto del grupo también se comprometieron en ayudarla, algunos para la protección de la Camarilla, otros por curiosidad pues sabían que no había ningún ataque a Barcelona planeado. Aún y así antes de nada fueron a ver al contacto de Ákos en la ciudad: Guerson Mirshaji, el único Tremere de la ciudad. Era de orígen judía de la ciudad de Cardona y estaba especializado en la videncia y los recibió en la sinagoga. Explicó que en ciertos documentos suyos encontró leves referencias al Fragmento de Sargón, pero eso tendría que esperar ya que estaba llevando a cabo difíciles rituales para asegurar el desarrollo seguro de la inauguración del Elíseo. Una vez hecho la inauguración mostrarís esos textos y les ayudaría a sacar información.

La única pista que Françoise tenía sobre el presunto miembro de la Mano Negra era el barco con el que había llegado a Barcelona: el Mater Dolorosa. Se dirigieron allí y lo vieron amarrado con una pasarela que permitía subir, en un momento que nadie miraba Luca, Ákos y Kvothe subieron a investigar. Les llamó la atención que aunque había llegado algunas noches antes no habían descargado las mercancías y no habían tocado nada desde entonces. Investigando Ákos encontró una vieja cruz de madera, con sus habilidades extrasensoriales percibió su propietario, una figura alta, delgada y llena de odio. Mientras Heimdallr y Nicoleta, que se habían quedado en el puerto, fueron saludados por un par de guardias y les comentaron que el barco estaba maldito: todos los miembros habían muerto extrañamente durante la travesía y los pocos que sobrevivieron estaban agonizando cuidados por las monjas de Santa Maria del Mar. En el barco investigaron más y Luca pudo confirmar lo que se temían: el vampiro que había venido en ese barco no era otro que Javan, chiquillo de Japheth, diablerizador de Giovannis.

Eso cambiaba la situación, ya no iban detrás de un miembro de la Mano Negra, para alivio de Luca y Nicoleta, sino un Matusalén del ya extinto Clan Capadocio. Intentaron hacer entender eso a François y a Tarif los cuales, una por orgullo y el otro por el contrato, no desistieron de su búsqueda: Sabbat o no había asesinado al chiquillo del Príncipe de París.

Antes de ir a ver a las monjas quisieron avisar a la Camarilla local de ese hecho. Hablaron con Conrad Darnius i Oliver, un Ventrue calmado que hablaba poco y escuchaba mucho, intentando conocer todo lo posible a su interlocutor sin él dejar ninguna pista. Se mostró amable y dejó relucir las antiguas rencillas territoriales entre Cataluña y Castilla, abogando por la independencia de la primera. Conrad les avisó que Santa Maria del Mar estaba bajo la protección de la Ordre de Sant Jordi, un grupo de poderosos cazadores locales que por suerte eran mucha más amenaza para el Sabbat que para la discreta Camarilla.

Françoise no se dejó amendrar por esas palabras, tenía que demostrar que aún y siendo joven podía dirigir la investigación. Heimdallr rehusó entrar, pues su maldad sería fácilmente detectada por los cazadores, Tarif obviamente se quedó fuera así como Kvothe, repleto de tatuajes. Dentro pidieron por los marineros y les informaron que el capitán había muerto, únicamente quedaban el contramaestre y el grumete. Éstos, entre terribles sufrimientos, narraron su corta odisea: primero varios hombres que jugaban a los dados se tiraron a la mar en plena noche, no pudieron ser rescatados, luego un par aparecieron muertos sin ni gota de sangre, uno se colgó con una soga en el mástil y el resto fueron pereciendo de esa extraña enfermedad. Disimuladamente cogieron muestras de la sangre de los hombres enfermos y Ákos y Nicoleta, ambos con conocimientos de medicina, determinaron que esa enfermedad tenía algún elemento sobrenatural pues no la reconocían.

Finalmente, al quedar poco para el amanecer, fueron a alojar-se a las habitaciones privadas que había ofrecido Guerson Mirshaji, espectantes de qué pasaría a la noche siguiente...

sábado, 10 de marzo de 2012

Crónicas Giovanni - Intervalo 1.666 a 1.848


En estos años la revolución industrial ha llegado de pleno a Europa y las chimeneas llenan el aire de humo de carbón. Durante todos esos años los Hijos de Isaac, los originales y los adoptados, han ido ganando poder en la sociedad Cainita mientras pasaban de sencillos Ancilla a Antiguos respetables.

A Nicoleta Ferenczy su experiencia en la Abadía Negra la hizo meditar sobre el yugo que podían tener las fuerzas infernales sobre los vampiros así que en el Sabbatt fue una de las precursoras de la recién creada Inquisición siendo una inquisidora itinerante, desligándose de la política de la secta pero aún y así teniendo prestigio dentro de ella. Durante 50 años estuvo desaparecida y se temió que hubiera caído a manos de las huestes del Demonio, aún y así volvió a la caza activa de herejes.

Luca Mezzioneri ascendió en los rangos de la Tal'mahe'ra convirtiéndose en un ejecutor para su oscura causa y se infiltró en las filas de la Mano Negra del Sabbatt llevando a cabo diversas operaciones a lo largo y ancho de Europa y Oriente. Poco antes de entrar en letargo en la ciudad de Enoch creó y educó a un chiquillo para que cuidara de sus intereses.

Kvothe prosiguió al servicio del príncipe Mithras haciendo de enlace entre los vampiros de Londres y los Lupinos de la zona, pudiendo mantener una frágil tregua. Cayó en letargo a mediados del siglo XVIII y cuando se despertó se encontró que el príncipe había marchado en uno de sus viajes. Al mando de la Camarilla de Londres quedó el Chambelán Valerius el cual viendo la posición de debilidad permitió al cabo de pocos años la entrada del Clan Tremere a la ciudad.

Ákos después del incendio de Londres volvió a Roma junto con Nicoleta para ir a ver a Bernini. Lo capturaron y Nicoleta lo transformó en una niña desvalida y muda para que aprendiera de sus errores. Luego fue a Viena dónde propagó la historia de que su Sire había muerto a manos de los Setitas, únicamente Etrius y la Dama Fanchon conocían la verdadera historia. El Tremere ya sin el yugo de un mentor era libre y ardía de rabia y frustración por el asesinato de Eneas cosa que lo alejó de su buena voluntad anterior para tener actitudes un tanto radicales.

Finalmente Heimdallr Skarsgard salió de su aislamiento de siglos. Gracias a su influencia con Rafael de Corazón consiguió el principado de la ciudad francesa de Caen, allí llevó a práctica su despótica y sangrienta manera de ver el poder, diferenciándose del Sabbatt únicamente en el mantenimiento de la Mascarada.