lunes, 30 de abril de 2012

Crónicas Giovanni - El Sol se ha puesto - La cena de bienvenida



Nota del Máster: Pjs presentes - Kvothe, Nicoleta, Ákos, Luca.

Del grupo se separó Kvothe, pues preocupado por la seguridad de Valerius y la Camarilla de Londres fue a colaborar con el príncipe. Así que Nicoleta, Luca y Ákos se dirigieron hacia la mansión de Montgomery Dunsirn, ghoul de John Dunsirn del Clan Giovanni.

Se colaron dentro por una puerta trasera y mediante Auspex captaron la presencia de una persona en el piso de arriba. Sigilosamente se acercaron y allí estaba Montgomery Dunsirn, empaquetando papeles y todo tipo de parafernalia tanatológica. Nicoleta, ofuscada, se acercó a él y solo con tocarlo lo paralizó mediante su poder de Vicisitud. Entraron los tres en la habitación para revisar qué estaba haciendo cuando empezaron a suceder cosas extrañas.

Luca empezó a oler a sangre y a ver gotas de sangre que caían del techo, quedó totalment fescinado por ello y se olvidó de todo su entorno. Por su parte Ákos oyó una voz cantando, una voz que le recordaba a Aneska, un antiguo amor de sus años mozos en la universidad. Aneska Harsányi era al hija del tabernero donde Ákos con sus amigos se escapaban para evadirse de sus estudios. Ella era ya toda una mujer y prefería dar su atención a hombres rudos y fornidos que a pipiolos estudiantes que el único ejercico que hacían era levantar los libros de la biblioteca. Por un momento Ákos dudó de la realidad de la situación, pero sus recuerdos de juventud le hicieron bajar las escaleras y dirigirse al jardín de la mansión. Allí, totalmente desnuda, flotaba la figura de Aneska, cantando para Ákos. Nicoleta viendo que la situación era totalmente extraña empezó a torturar a Montgomery Dunsirn, para saber qué estaba pasando.

El Tremere se quedó viendo ese cuerpo que durante tiempo había deseado mientras se desvanecía en el aire. Detrás había otra figura, también una mujer y también bella, pero con una mirada cruel y una larga melena rubia: Lucretia Giovanni. Detrás habían dos figuras más: John Dusirn y el mismísimo Ambrogino Giovanni de pie sobre un árbol. La persona que los había llevado a Londres doscientos años antes y que empezaba a dudar de su verdadera existencia. Ambrogino se le veía como un hombre mayor pero que exudaba poder, su mirada era seria y confiada.

- No tengo nada contra ti, pero tu y tus compañeros habéis causado problemas a mis aliados, así que prepárate para luchar.

Lucretia sacó su espada y dejó tiempo a Ákos para que, desconfiado, sacara la suya. Permitió que el húngaro atacara primero, esquivándolo fácilmente. El contrataque de la Nigromante fue rápido y brutal: le cortó la mano izquierda. Ákos intento contraatacar con la Taumaturgia de fuego lanzando un infierno sobre Lucretia olvidando que Ambrogino era un taumaturgo más que decente y dispersó el hechizo.

- Porque no luchas como un hombre? Acaso no lo eres? - Parecía que a Lucretia le había molestado mucho la acción de Ákos, se lanzó en un rápido ataque y le cortó una pierna.

Nicoleta oyendo los gritos de Ákos salió hacia el jardin mientras se transformaba en forma de Zulo alado, alzando el vuelo para esquivar las manos fantasmales que Ambrogino había invocado. Lucretia se puso encima de Ákos y empezó a hacer algún tipo de ritual nigromántico mientras John Dunsirn se acercaba a él con un cuchillo en la mano. Ambrogino invocó una bola de fuego hacia Nicoleta que le prendió fuego como si se hubiera desatado un infierno. La Tzimisce, herida, cayó encima de John Dunsirn al que prendió fuego y con su Celeridad corrió hacia el estanque cercano para apagar el fuego. Lucretia sin hacer caso de la muerte de su aliado terminó su ritual. Nicoleta se transformó en un charco de sangre ácida dentro del estanque para evitar el ataque de las manos de Ambrogino Giovanni. Ákos vio de repente una luz muy fuerte y una voz en su cabeza que decía 'Ámame, ámame...'. Cuando recuperó la consciencia sus atacantes ya se habían ido. Nicoleta, libre del ataque de las manos, y Luca, libre también de la poderosa ilusión causada por un wraith, llegaron al lugar dónde estaba el malherido Tremere, el cual se alimentó de Montgomery Dunsirn, mantándolo, y prendió fuego a su mansión. Fueron a descansar, fuertemente impresionados del poder mostrado por Ambrogino Giovanni.

A la noche siguiente se dividieron para alimentarse antes de ir a la cena de Valerius, pues preveían que podría haber problemas y no haber la oportunidad de alimentarse allí. Ákos quería ir a avisar al Sabbat y al Conde Dunlop de que la Camarilla estaba sobre el aviso de su ataque para poder así tener la oportunidad de intentar matar a Geoffroy, el asesino de su Sire. Aún y así como sabía que todo eso iba a favor de los planes de Ambrogino y éste había mostrado un poder difícil de superar sin ayuda. También pesaba sobre él que Eneas se sentiría muy decepcionado si ayudara a sus enemigos únicamente para la búsqueda de venganza, así que fue a alimentarse sin llevar a cabo sus planes.

Una vez llegaron a la mansión de Valerius y entraron se encontraron con una enorme criatura en el comedor. Parecía un lobo de más de dos metros de altura con una mirada astuta e inteligente. Kvothe había usado sus conocimientos en antigua magia celta para invocarlo de la profundidad de los bosques para proteger a Valerius de cualquier agresión por parte del Conde Dunlop. Llamó la atención, sobretodo a Ákos, la falta de Geoffroy, raro que no estuviera presente siendo el guardespaldas del Regente.

Fueron llegando los invitados, fue notoria la falta de muchos miembros del clan Gangrel y Brujah. Mencionar especialmente la presencia de Marrón, miembro de la manada de Streck, en la comitiva Brujah. Luca lo apartó y le preguntó por su presencia. Éste con una sonrisa burlona informó que se había infiltrado en la Camarilla, estaba aquí para ver si el Conde Dunlop estaba preparado para su parte en el plan de ataque a Londres.

Cuando Dunlop llegó era evidente la malidición que tenía, su apariencia era casi la de un cadáver, sus hijos también parecían afectados. Los hijos protegían al Conde de que nadie se acercara a hablar con él, se mantenían muy aislados de la cena. Una vez llegaron los Toreador, llevando un aire más distenso a la velada,  los Hijos de Isaac entablaron contacto con una joven vampiresa: Victoria Ash. Esta parecía tener algún transtorno mental pero eso no impidió que reconociera a Marrón del ataque al Elíseo. Aprovechando la ocasión Valerius anunció que los Gangrel y Brujah de la ciudad estaban atacando el centro de reunión de las manadas Sabbat que pretendían atentar contra el Regente. Estacaron a Marrón y lo dejaron a los pies del wargo.

Kvothe fue a hablar con William, el hijo mayor de Dunlop, para explicarle que ellos ya conocían la traición del Conde y su alianza con el Sabbat. Ahora el Sabbat estaba derrotado y no podría atacar a Valerius y sobrevivir, lo mejor es que lo apoyara y guardara su venganza para otra ocasión. El hijo fue a hablar con su padre y , preocupados y llenos de rabia, aceptaron los términos del Justicar.

Cuando se terminaba la cena apareció la partida de guerra. Casi no había habido bajas y ningún Sabbat había podido huir. Dada por terminada la noche los invitados marcharon, quedándose los Hijos de Isaac con Valerius que les dio las gracias, aún y así amonestó a Kvothe por tener demasiada iniciativa aunque esa fuera buena.

Cuando salieron, a los pocos metros, fueron asaltados por Dunlop y sus hijos. Sus únicas palabras fueron 'Lo siento, pero tengo que matar a Valerius'.

El Anciano Gangrel exhudo una nube tóxica por la boca hacia Luca, éste relentizó el tiempo haciendo que saliera a muy poca velocidad y haciendo que Dunlop saliera herido. Kvothe cargó contra uno de los escoceses hiriéndole, pero este se volvió con un golpe muy acertado que hubiera lastimado duramente al Gangrel druida si no fuera porque Luca congeló el tiempo, cambió de posición Kvothe por otro de los hijos de Dunlop y puso el otro hijo enmedio de la nube tóxica. Cuando se reinició el tiempo, hiriendo al True Brujah, dos escoceses fueron destruidos. El resto del grupo fue destruido por el wargo que había acudido en ayuda de los Hijos de Isaac.

Antes de poder descansar un momento el grupo corrió rápido hacia la mansión de Valerius. Seguro que todo formaba parte del plan de Ambrogino para acceder a la tumba de Lord Camden.

No hay comentarios:

Publicar un comentario