Estando en el cementerio Luca manipuló el tiempo para dejar las lápidas a su alrededor en un tiempo pasado en el que no se les había borrado el rastro espiritual. Indicó a Ákos que usara sus habilidades para intentar descubrir qué había pasado allí. En la visión vio a un hombre alto, fuerte pero con la cara medio podrida hablando con una bella mujer, alta y rubia. Estaban estableciendo una alianza, ella era Lucrecia Giovanni, él el Conde Dunlop. Pactaron que a cambio de que los Nigromantes quitaran la maldición del Conde, él mataría a Valerius. Al principio estaba reacio, pero el hambre de venganza del Gangrel le pudo y aceptó el trato.
Mientras Kvothe y Nicoleta volvían al cementerio junto con Alice, la Gangrel que había descubierto que el Conde estaba alojado en un pantano a las afueras de Londres. en ese momento Ákos pidió para hablar en privado con Kvothe.
Se fueron a un rincón apartado y cerraron un pacto que el Gangrel había propuesto. La relación entre ellos era difícil, el Sire de Kvothe había amtado al Sire de Ákos y éste quería venganza, para intentar que estas tensiones no perjudicaran su cometido como Hijos de Isaac intercambiaron sangre, iniciando el primer paso para el Vinculum.
Mientras iban siguiente a Alice hacia el cúbil del Conde Dunlop los tres Sabbatt, Ákos, Nicoleta y Luca, relataron el plan de ataque de Streck hacia Valerius y la traición del Conde. Eso puso nervioso al Gangrel pero vio la posibilidad de poder ayudar a Valerius y le mandó un mensaje utilizando un cuervo como mensajero.
Al llegar vieron que la zona que había escogido el Conde para residir era de difícil acceso. No se veía ningún animal, únicamente un cuervo en el cielo que no respondió ante la llamada de Kvothe, posiblemente un siervo animal del Conde. Al acercarse al pantano vieron dos figuras de lobo vigilando la zona y un gran árbol con cinco cuerpos colgados y extrañas runas talladas en él. Todos reconocieron las runas como oscuros símbolos celtas, pero Luca recordó haber leído algo sobre este tipo de magia en la biblioteca de Enoch. Se trataba de un tipo de rituales que tenían como origen la parentela de unos hombres lobo corruptos del norte de las Islas Británicas. Que el Conde Dunlop hiciera uso de esos poderes era algo preocupante. Esa información hizo determinar a Nicoleta con que Dunlop tenía que ser destruido, pues su trabajo como Inquisidora era eliminar este tipo de gente y a Luca, pues la Tal'mahe'ra veía los tratos con estas entidades como una amenaza a sus objetivos.
El grupo de acercó para dialogar, los dos lobos se convirtieron en dos hombres, uno bastante anciano, y ambos parecían afectados por la misma enfermedad que el Conde. Indicaron que eran sus hijos y que su padre no iba a recibirlos. Kvothe intentó intimidarlos pero los dos parecían muy seguros en su territorio, así que el grupo marchó teniendo en mente que en algún momento u otro tendrían que enfrentarse al Conde Dunlop.
Cuando volvieron a la ciudad Kvothe fue a refugiarse en casa de Valerius para poder hablar con él. Estaba preocupado por la situación y había puesto al Cúbil de la Rata bajo vigilancia pero quería que tanto el Sabbatt como Dunlop como los Giovanni hicieran un primer movimiento que les delatara para a posteriori él, estando preparado, aplastarlos. Eso haría que la Camarilla local viera que estaba en peligro y que Valerius era capaz de mantenerlos unidos. Atacar a los Nigromantes como a Dunlop antes que hicieran su movimiento quizás podría ser tomado como unas acciones gratuitas y le restarían credibilidad, también admitió estar protegiendo algo que los Giovanni querían pero Mithras el había hecho prometer que no revelaría la naturaleza. Por su parte Luca y Nicoleta fueron a refugiarse a la mansión de Lady Astor a quien recomendaron que durante unas noches abandonara la ciudad ya que sería peligroso quedarse aquí, después de oír sus explicaciones aceptó y al anochecer siguiente salió de la ciudad. Ákos fue a la Capilla Tremere para mantener las distancias.
Al anochecer siguiente el grupo se volvió a encontrar y se dirigieron a la zona Giovanni. Kvothe explicó lo que había revelado Valerius y Nicoleta lo relacionó con el antiguo chambelán de Mithras, un poderoso Capadocio. Les habían dicho que la Destilería Dunsirn era el principal centro de acciones de los Nigromantes así que usando sus poderes vampíricos lograron saltarse las pobres medidas de seguridad y entrar. En la zona de máquinas no había nadie pero en los despachos había una mortal. Ákos la dominó para intentar extraerle información pero era una simple contable y no tenía conocimiento. Encontraron allí ciertos documentos que certificaban la compra de varias parcelas por todo Londres y contratos para construir casas allí, cosa que llamaba la atención pues no era la actividad típica de una empresa que destila bebidas alcoholicas.
En ese momento Kvothe vio como un escritorio empezaba a flotar por el aire y se dirigió hacia él. Gracias a su resistencia vampírica el golpe no le hizo nada pero puso sobre aviso al grupo que el lugar estaba protegido por wraiths y que era peligroso quedarse. Todos salieron corriendo mientras a su alrededor las cosas temblaban y salían disparadas por los aires. Una lámpara impactó con Kvothe que gracias a sus pinturas rituales el fuego no le quemaba como a los otros. En la huida Ákos se encaró con los dos guardias que salieron para ver qué estaba pasando, al quedarse parado hizo de blanco perfecto y un wraith le clavó una lámpara por la espalda hiriéndole. Cuando salieron de la fábrica el Tremere tenía intención de quemarla, pero al ver que solo salió un guardia, cazado y asesinado por Nicoleta y Luca, y el otro se quedó dentro en un ataque de pánico. Ákos no quería que mas inocentes murieran y dejó el edificio en su sitio.
Una vez encontrados esos extraños datos decidieron ir a ver a su 'amigo' Gillespi, antiguo líder del Clan Giovanni en Londres y caído en desgracia hace dos siglos. Gillespi desde entonces se ha mantenido aparte de la política de su Clan y de la comunidad vampírica, viviendo apartado en una pequeña mansión en Londres. Cuando llegaron a la mansión su mayordomo les estaba esperando y les dirigió al despacho de Gillespi.
Allí el Giovanni les estaba esperando. La habitación hacía una fuerte olor a alcohol y todo el suelo estaba mojado, el Nigromante tenía una antorcha en la mano y solo entrar dijo amenazadoramente:
- Ya me jodisteis la vida hace doscientos años y ahora volvéis? Prefiero morir antes que ayudaros...
Cuando estaba a punto de prenderse fuego Luca congeló el tiempo, le quitó la antorcha, la apagó y lo estacó. Todos los compañeros quedaron sorprendidos de como había resuelto la situación. Cogieron el cuerpo en letargo de Gillespi y disimuladamente lo llevaron a un piso franco de Kvothe. Allí Nicoleta la fusionó manos y pies para que no se moviera y cuando lo desestacaron el momento Ákos lo dominó para que colaborara. El Giovanni intentó resistirse pero no pudo y explicó todo lo que le pidieron.
Hace un par de meses recibió una carta de Ambrogino Giovanni para que ayudara a los Dunsirn a construir reservas de sangre y conseguir mendigos para llenarlas. También sabía que el objetivo de Ambrogino era la cripta de Lord Camden, antiguo chambelán de Mithras y que se encontraba dentro de la mansión de Valerius. Finalmente contó que una extraña criatura, el Capuchino, hacía de consejero de Augustus Giovanni y había logrado resucitar a Claudius Giovanni para posteriormente volverlo a asesinar... También les indicó la dirección de Montgomery Dunsirn y finalmente pidió que lo mataran, ya no quería proseguir con la triste existencia que había llevado y más aún habiendo traicionado su Clan. Ákos no quería estar presente así que salió de la habitación para que Luca le cortara la cabeza.
Una vez conociendo mejor los planes de los Giovanni, se dirigieron a la mansión de Montgomery Dunsirn, ghoul Giovanni...


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